08.22.06
Te conozco
De niño te conocí
entre mis sueños queridos
por eso cuando te vi
reconocí mi destino
cuando pensaba que ya no iba a ser
lo que soñaba de pronto vino
Tanto que yo te busqué
y tanto que no te hallaba
que al cabo me acostumbré
a andar con tanto de nada
cuánto nos puede curar el amor
cuánto renace de tu mirada.
Te conozco
te conozco desde siempre
desde lejos
te conozco
te conozco como a un sueño
bueno y viejo
es por eso que te toco
y te conozco.
Te conozco.
El lago parece mar
el viento sirve de abrigo
todo se vuelve a inventar
si lo comparto contigo
la única prisa es la del corazón
la única ofensa es tener testigos.
Te conozco
te conozco desde siempre
desde lejos
te conozco
te conozco como a un sueño
bueno y viejo
es por eso que te toco
y te conozco.
Te conozco.
Silvio Rodríguez
08.20.06
¿Qué le da una persona a otra?
“Da de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida… da lo que está vivo en él -da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza-, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él.
Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio… Dar es de por sí una dicha exquisita…”
Tomado de “El Arte de Amar” por Erick Fromm
Fe y coraje
“Tomar las dificultades, los reveses y penas de la vida, como un desafío cuya superación nos hace más fuertes, y no como un injusto castigo que no tendríamos que recibir nosotros, requiere fe y coraje”.
“Mantener la propia opinión sobre una persona, aunque la opinión pública o algunos hechos imprevistos parezcan invalidarla, mantener las propias convicciones aunque éstas no sean populares: todo eso requiere fe y coraje”.
Tomado de “El Arte de Amar” por Erick Fromm
08.10.06
El trato a la mujer
Hace tiempo he sentido la necesidad de escribir sobre el trato, a veces maltrato que se le da a las mujeres. Fueron varias las cosas que me hicieron pensar en el tema: una vecina que fue probablemente maltratada por su esposo, una estudiante que fue asesinada por su novio, y tantos casos de violencia que se reportan cada día en ciudades europeas, y (no tan reportadas) latinoamericanas.

Me preocupa sobremanera el alto índice de violencia doméstica que existe hoy en día, a pesar de que hay muchos casos que no son reportados. ¿Por qué no son reportados? Porque las mujeres tienen miedo. Porque no pueden reconocer que son víctimas. Porque es difícil encontrarse en esa situación, es un círculo vicioso que no termina nunca. Pero las mujeres deben buscar ayuda. Deben saber que no están solas, que existen mecanismos por medio de los cuales pueden salir de esa situación tormentosa. He aquí unas preguntas diagnóstico que se pueden hacer para ayudar a reconocer la violencia cuando estamos frente a ella, que nos permite reconocer una situación de víctima. Si respondes a la mayoría de estas con sí, entonces acude a las autoridades, no tengas miedo. La ayuda está ahí.
Mi aliento es además para que las personas no caigan en esa situación. Mujer, no permitas que tu hombre te maltrate, ya sea fisicamente, de palabra, o con un simple gesto; si lo dejas pasar una vez, puede pasar una segunda. No lo permitas. Hombre, cuida a tu mujer, respétala, dale su valor. Joven, ábrele la puerta a tu novia, déjala que pase primero. Señor, déle el puesto a la señora en el transporte público. Chico, cárgale los libros a tu compañera. Con un simple gesto, con una simple acción de todos, estaremos ayudando a que se respete a la mujer por lo que es, ni más ni menos.
Miedo…
Según Wikipedia: “La opinión más generalizada es que el miedo está dentro de la mente del individuo y, rara vez, se corresponde con alguna realidad concreta sino más bien con un pre-acontecimiento de lo que puede llegar a ser algo, un acontecimiento, una supuesta realidad, un deseo, una ansiedad.”
El miedo puede ser bueno o malo. Depende de cómo lo utilices. Sí, de cómo lo utilices. El miedo está en nuestra mente. Y depende de cada uno de nosotros dejar que nos afecte o no, o mejor dicho dejar que nos afecte positivamente o negativamente.
Que si el miedo a fracasar en un nuevo trabajo, o miedo a dar a luz, o mudarte a una nueva ciudad. Son miedos normales, que todo individuo puede sentir, y que forman parte del propio proceso de adaptación al medio donde vive.
Creo que el miedo se debe utilizar en nuestro beneficio. Por supuesto, es de humanos sentir miedo, si lo piensas es hasta deliciosa la sensación que sientes luego que pasa el acontecimiento que lo causó. Y te das cuenta de que no habían motivos. De que todo está bien. Todo estaba en tu mente.
El miedo nos hace sentir que estamos vivos, que somos normales. No hay que tenerle miedo al miedo. Así es como puede ser bueno. Si dejas que te domine, que te impida actuar, entonces es malo. Es bueno si aprendes de él, si lo sientes, pero lo controlas, si lo usas en tu beneficio.
Haz que el miedo sea bueno. ¡Aprovéchalo!
08.05.06
Causas y Azares
Cuando Pedro salió a su ventana
no sabía, mi amor, no sabía
que la luz de esa clara mañana
era luz de su último día.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
E-he-e, e-he-e,
hey-he-he-he-eee
hey-he-eee
Cuando Juan regresaba a su lecho
no sabía, oh, alma querida
que en la noche lluviosa y sin techo
lo esperaba el amor de su vida.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
E-he-e, e-he-e,
hey-he-he-he-eee
hey-he-eee
Cuando acabe este verso que canto
yo no sé, yo no sé, madre mía
si me espera la paz o el espanto
si el ahora o si el todavía.
Pues las causas me andan cercando
cotidianas, invisibles
y el azar se me viene enredando
poderoso, invencible.
E-he-e, e-he-e,
hey-he-he-he-eee
hey-he-eee
Silvio Rodríguez